¿Cómo cuidar la salud ocular en verano?

¿Cómo cuidar la salud ocular en verano?

¿Se incrementan los problemas oculares y visuales durante el verano? Sí, ya que en verano, con las altas temperaturas, debemos extremar las precauciones no solo con la protección de nuestra piel, sino también con la de nuestros ojos. Por eso, hoy te damos algunas recomendaciones sobre qué podemos hacer para prevenir y proteger nuestra salud visual y ocular a la hora de ponernos al volante, protegernos del sol o bañarnos en playas o piscinas.

Las gafas de sol protegen de la radiación solar

¿Sabes que existe una relación directa entre la radiación solar: visible, ultravioleta e infrarroja, y distintos problemas visuales y oculares, como por ejemplo cataratas, queratitis o conjuntivitis? Aunque la mayoría de las radiaciones solares son eficazmente filtradas por los ojos, la exposición crónica a las mismas o una alta y selectiva cantidad de ellas en un corto periodo de tiempo, como una jornada en la playa sin gafas de sol, puede dar lugar a graves problemas oculares.

Así que, con un simple gesto, como lo es ponerse unas gafas de sol homologadas, con cristales y filtros solares de calidad, y de colores ni muy oscuros ni demasiado claros (preferiblemente marrones, grises o verdes) proteges adecuadamente tus ojos.

El tiempo de exposición al sol sin protección para que puedan llegar a producirse lesiones oculares en playas o piscinas es de tres a cuatro horas, sobre todo al mediodía.

¿La sal y cloro son irritantes para los ojos?

El cloro es un irritante que altera de forma significativa la superficie de nuestros ojos, por lo que hay que intentar evitar, en la medida de lo posible, el contacto directo de nuestros ojos con el agua de las piscinas utilizando gafas de natación. Por otro lado, recuerda que la sequedad propia del verano en ambientes lejanos al mar, sobre todo en la montaña, provoca una mayor evaporación de la lágrima, aumentando la sensación de ojo seco.

¿En qué es importante fijarte cuando adquirimos unas gafas de sol?

• Saber qué momentos vamos a necesitar una protección adecuada de nuestra salud visual.

• Conocer qué tipos de filtros llevan nuestras gafas de sol, según nuestras actividades. El filtro solar debe protegernos completamente de la radiación ultravioleta (UV), independientemente del color del cristal y adaptarse al uso que vayamos a hacer de las gafas de sol, ya sean deportes náuticos, paseo o  senderismo de montaña.

• Fijarse en la calidad de la lentes y de las monturas. Las lentes de baja calidad pueden dejar pasar la radiación solar a pesar de ser muy oscuras, pueden deformarse y causar aberraciones ópticas. Que las monturas cubran los laterales del ojo, con el fin de no dejar pasar la radiación solar.

¿Alguna pregunta más?

 

*Fuente: Colegio Nacional de Ópticos -Optometristas (CNOO)