Consejos para vivir más relajadamente

Consejos para vivir más relajadamente

¿Sabías que si estamos relajados percibimos la realidad tal como es, sin distorsiones?  Hoy queremos dar pautas para sentirnos más relajados para disfrutar de cada momento. 

El maestro Thich Nhat Hahn, conocido simplemente como ‘Thay’, recomienda llevar la relajación a cada instante de la vida para experimentar la plenitud. Y es que la relajación es más que una técnica, ¡es una actitud vital! Así que hoy damos algunas sencillas guías para vivir un poco más relajados. ¿Te atreves a probar?

La respiración es clave

Fíjate en cómo respiras: sobre todo cuando sientas que una situación amenaza tu estado de equilibrio. La respiración nos ayuda a estar más presentes en cada momento, lo que nos ayuda a responder de forma más asertiva. Así que cuando te sientas nervioso: simplemente respira.

Estar en buena compañía

Rodéate de personas que te aporten cosas buenas, ya que la energía colectiva genera la energía de la compasión y empatía. Compartir, escuchar y sentir que formas parte de un grupo siempre ayuda a fluir más fácilmente.

Reserva un día entero para ti

Regálate un día sin obligaciones, sin nada que hacer. Lee, pasea, escucha el rumor de los árboles, medita o pinta. La esclavitud de ir de un lado a otro, cumplir obligaciones sociales y laborales, ¿cuánto tiempo tienes para ti?

Contacto con la gente que amas

¿Sabías que abrazar a tus amigos con serenidad, cariño y aprecio puede ser una forma instantánea de meditación? Pruébalo: cada vez que quedes con un buen amigo abrázalo, siéntelo.

Escucha de verdad

Refuerza los vínculos de amor y amistad que nos hacen sentir seguros. Esto no ayuda a estar más centrado y a descubrir tu más profundo deseo: se encuentra dentro de ti -sólo tu lo sabes- y junto a quienes amas.

Deja la mente en blanco por unos instantes cada día

Puedes relajarte, concentrarte y meditar en cualquier lugar: en el autobús o en una pausa de trabajo. Respira con el vientre, fíjate en cómo se vacía y se llena. Respira así durante unos minutos. Ya verás como después ves las cosas más claras y te será más fácil tomar decisiones.

Escuha el agua

El silencio está muy bien pero no es lo mejor si deseas permanecer relajado y a la vez concentrado. El silencio, en el fondo, nos inquieta porque, inconscientemente, sabemos que algo lo romperá. El filósofo Ludwig Wittgenstein, por ejemplo, necesitaba el ruido de un ventilador roto para ordenar sus pensamientos. El doctor Jonas Braasch sugiere algo mejor: escuchar el rumor de una fuente de agua. Ahora bien, si no dispones de una, puedes recurrir a las grabaciones de sonidos de la naturaleza. Comprobarás que te sentirás más relajado y tus ideas fluirán con más facilidad, sin distracciones ni cambios de humor repentinos. Pero esto sí: ¡no te olvides de descansar!

¡Con la espalda recta se piensa mejor!

¿Sabías que los expertos en posturas recomiendan estar con la espalda recta para mantener nuestro sistema músculo-esquelético? De hecho, también es un requisito en la meditación. Y es que al cerebro le cuesta ek doble acceder a un recuerdo cuando nos dejamos escurrir en una silla.

¿Quieres compartir con nosotros algún truco más?

 

 

*Fuente: CuerpoMente