El arte de no hacer según el método Wu Wei

El arte de no hacer según el método Wu Wei

En momentos de tensión o conflicto, a menudo comprobamos que cualquier cosa que hagamos o digamos solo logra empeorar las cosas. ¿Sabes en qué consiste la filosofía china del Wu Wei? Puede traducirse al español como algo así: “no acción”. Es decir, que se recomienda dejar que los acontecimientos sigan su curso sin tratar de forzar las cosas. De este modo, el problema tenderá a resolverse por sí mismo. ¿Cómo lo podemos hacer?

La filosofía se basa en que las personas que viven a caballo entre la urgencia y la ansiedad son básicamente reactivas: siempre están reaccionando ante lo que identifican como amenazas, peligros o conspiraciones. El Wu Wei, sin embargo, apuesta por no hacer nada aunque nuestra ansiedad nos empuje a intervenir. De esta forma, hasta que no bajen las aguas turbulentas, el Wu Wei aconseja no añadir más ruido al ruido; y es que esta filosofía se identifica con el poder del agua. Así, aplicando el método en nuestro día a día, podremos primar nuestro trabajo interior para que se refleje luego en su relación con el mundo exterior.

 

Aquí van más guías prácticas de acuerdo con el Wu Wei:

  • Deja enfriar las emociones porque las acciones precipitadas y que se toman en caliente pueden luego tener un gran coste en las relaciones personales y en forma de tiempo.
  • Concéntrate en ser consciente del valor de la no acción. Se trata de aceptar que ese no es el momento adecuado para solucionar las cosas. Como nos indican los taoístas, no haciendo permitimos que el resto del mundo se recoloque de modo natural, con lo que muchas veces el problema se resuelve sin nuestra intervención.
  • Usa tu creatividad: simplemente haz un sola cosa. ¿Cómo? Camina por la ciudad, entre el paisaje, sólo con el objetivo de moverte. O toca un instrumento o lee un libro sin prestar atención a nada más. Hay formas creativas de no hacer nada, ya que al descansar la mente se hace el vacío que permite engendrar nuevas ideas.
  • Oídos sordos a las cosas negativas. Ulises ordenó a sus hombres que se taparan los oídos con cera para no escuchar el canto de las sirenas que les harían naufragar. ¿Por qué no hacerlo en tu cotidianidad? Puedes huir siempre de todas esas personas que meten cizaña y que nos empujan, a veces, a actuar de modo negativo.
  • Cuando sientas la necesidad fuerte de tomar cartas en el asunto, puedes preguntarte: ¿el resultado que quiero obtener depende de mí? Recuerda que la mayoría de conflictos que vivimos se pueden desactivar ajustando nuestra visión. Si tú no estás en la lucha, la guerra no te alcanzará.
  • Y finalmente, regálate momentos de descompresión. El arte de no hacer nada es muy productivo en ámbitos más allá del conflicto. Cuando hemos soportado altos niveles de presión y actividad, un descanso total nos prepara para el siguiente desafío. ¡Mejora siempre nuestra eficacia a la hora de movernos!

¿Te resulta imposible no hacer nada? Pues asegúrate al menos de que emprendes una acción y no una reacción.

¿Qué otros trucos tienes tú? ¿Has probado alguna vez este método?

 

*Fuente: “Mente Sana”