Estar a gusto con tu figura: en Navidad y siempre

Estar a gusto con tu figura: en Navidad y siempre

En estas fechas es más importante que nunca hacer las paces con tu figura. ¿Por qué? Porque es importante recordar que ninguna dieta es eficaz son modificar antes la imagen que tenemos de nosotros mismos y, sobre todo, de los “ideales” que perseguimos.

Si bien es fácil coger algunos quilos de más en Navidad, nos viene bien recordar que la mejor forma de vivir mejor es aceptando nuestro cuerpo  y saber que no existe ninguna dieta milagrosa Una vez dicho esto, nos adentraremos en el tipo de relación que tenemos con nuestro cuerpo: qué esperas de él, que está totalmente relacionado con la cultura y las primeras experiencias en la infancia.

1. Descubre lo que esconden tus formas: ¿es tan grave tener sobrepeso?

Sí que lo es si sientes que tu cuerpo está fuera de tu voluntad pero ¿puede que tu malestar y tus kilos de más están escondiendo algo que no se ve en la superficie? Es importante aprender a afrontar las emociones sin recurrir a planes de adelgazamiento que desvíen la atención.

2. No luches contra tu cuerpo 

Es esencial comprender que no puedes resolver tus problemas mediante la comida, que ninguna dieta funciona, busca ayuda si realmente crees que la necesitas. Escucha tu cuerpo sin luchas contra él: cuídalo cuando está cansado, nútrelo si tiene hambre y quiérelo cuando necesite afecto.

3. Revisa tus carencias

Cuando se cometen excesos con la comida a menudo es porque se come bajo les efectos del “hambre emocional”, no del hambre física. Recuerda que las sensaciones de ansiedad se pueden confundir con el hambre físico; así que revisa tus emociones, descubre si te crean ansiedad y así reconocerás por qué tu cerebro te lleva a comer así.

4. Alíate con tu cerebro

Poco a poco, al reconocer y aceptar tus emociones no necesitarás producirte satisfacciones efímeras, compensatorias, a través de las comidas y los atracones.

5. Visualiza tu estado ideal

Prepara algo que te guste mucho, hazlo con esmero y dedicación y siéntate tranquila a la mesa. Cuanta más atención pongas en la preparación de la comida, más consciente harás este momento.

6 Mientras comes, solo come

Reeduca tu mente: cuanto más fácil creas que es perder peso para ti, más fácil te resultará. Busca un ambiente agradable y confortable y evita el estrés. La charla distendida con buena compañía solo puede tener efectos positivos.

En definitiva: cambia tus hábitos y cambiarás tu vida.

 

*Fuente: CuerpoMente