¿Existe estrés del bueno?

¿Existe estrés del bueno?

Normalmente, asociamos el estrés a momentos de angustia y sabemos que puede acabar generando otros problemas. Sin embargo, hoy queremos recordar que el estrés es una respuesta natural y positiva de la que es posible obtener beneficios inesperados. ¿Te apuntas a descubrirlo?

¿Sabes que puede ayudar a superar situaciones traumáticas?

Incluso el cortisol que se libera en una situación de estrés de larga duración, puede tener su lado bueno. Así, por ejemplo, el cortisol ayuda a revertir el deseo y la superación de situaciones de post-estrés. Así que ya sabes: en muchas situaciones el estrés se convierte en nuestro mejor aliado para superar retos y dificultades.

¡Permite afrontar el pánico!

Ante una situación que nos crea pánico, como hablar en público, la respuesta típica pasa por aumentar la frecuencia cardiaca y una importante constricción de los vasos sanguíneos. Si eres capaz de abordarlo en positivo, viendo la situación como una oportunidad de comunicación sincera con un público interesado, nada hostil, tu discurso se volverá poderosa, a la vez que tus vasos sanguíneos se relajarán y el corazón recuperará su ritmo, como lo que se experimenta en una situación de alegría o placer.

¿Trucos para llevar el estrés a tu favor?

Reconócelo y acógelo: úsalo de tu parte. ¿Sabes que evitar el estrés puede incrementar la ansiedad y la preocupación, en vez de contribuir a aumentar el control de la situación precisamente estresante? El estrés puede ayudar a identificar el valor y el ingrediente realmente causante del elemento estresante.

Guía para aliviar la presión:

. Adopta una pose de poder como cruzar los brazos, lo que ayuda a sentir el control de la situación.

. Respira en momentos de angustia: los ciclos de inspiración y espiración de cinco o seis segundos devuelve al cerebro su capacidad de pensar en positivo.

. Vete a dormir pensando en situaciones positivas del día: así generarás más pensamientos positivos.

¿Lo has probado alguna vez?

 

*Fuente: Mente Sana