¿Nutrición para cuidar la vista?

¿Nutrición para cuidar la vista?

Problemas como la miopía, la presbicia, el glaucoma, las cataratas o la degeneración macular pueden mejorar con una nutrición adecuada. ¡Entérate cómo!

Cuando hablamos de nutrición para cuidar la vista, no nos limitamos a aconsejar el consumo de suplementos nutricionales, sino que damos mucha importancia a tomarlos a través de los alimentos, donde vitaminas y minerales conviven para conseguir un equilibrio nutricional más adecuado.

Ciertos métodos de producción intensiva de alimentos producen una reducción en el contenido de algunas vitaminas y minerales (por ejemplo el magnesio, el hierro o el calcio). Esa es la razón por la cual muchas personas recurren a suplementos y pastillas. Sin embargo, la suplementación exclusiva con fármacos naturales tampoco es la solución. Cuando tengamos un problema ocular tendremos que acudir a un especialista óptico-optometrista y recurrir también a un profesional dietista para ayudarnos con los alimentos más beneficiosos para la vista.

La miopía afecta a una de cada tres personas y se distingue por la dificultad de enfoque de los objetos lejanos, mientras que los cercanos se ven mejor. Para estos casos se recomienda que se suplemente con: selenio, cromo calcio y zinc. El consumo de Vitamina C también es importante en la miopía.

La presbicia, denominada vulgarmente como vista cansada, suele ocurrir entre los cuarenta y los cincuenta años. En estos casos se recomienda consumir cantidades importantes de Vitamina E, ingeriendo alimentos como los frutos secos, las semillas, el germen de trigo y os aceites vírgenes de oliva o de girasol.

Las cataratas son la opacificación de la lente y están producidas por causas muy similares a las de la presbicia. Es evidente que las cataratas son producto del envejecimiento, y que el envejecimiento del cristalino está producido por la formación de radiales libres, afectación que puede reducirse si tomamos una buena cantidad de antioxidantes, especialmente vitaminas A, c y E, selenio, magnesio, zinc o cromo. Una cucharada de jugo de arándanos añadida a un buen jugo natural de zanahoria es un complemento antioxidante ideal para los ojos.

Cuando la afectación por la edad no es del cristalino, sino que afecta a la retina, nos encontramos con la degeneración macular. La mácula es la parte de la retina responsable de la visión más detallada. Al igual que en el caso de las cataratas se recomienda la suplementación con antioxidantes.

Y para finalizar, algunos alimentos que debemos evitar en exceso son aquéllos que aumentan el estrés oxidativo como aceites refinados o margarinas, los alimentos con colorantes artificiales y los alimentos manipulados como snacks o refrescos comerciales. El consumo excesivo de carnes, grasas o fritos tampoco benefician la salud ocular.

¿Sigues estas recomendaciones?

 

*Fuente: Josep Lluís Berdonces y Serra