¿Por qué es importante que los diabéticos cuiden su salud ocular?

¿Por qué es importante que los diabéticos cuiden su salud ocular?

¿Sabías que para un gran número de pacientes, el óptico-optometrista puede ser el primer profesional sanitario en detectar enfermedades oculares que pueden ser consecuencia de la diabetes, como la retinopatía diabética, el glaucoma y las cataratas? Así lo afirma el Colegio de Ópticos-Optometristas (CNOO). ¡Te explicamos por qué!
La retina es un tejido sensible a la luz que se encuentra en la parte posterior del ojo. Es una zona absolutamente necesaria para la génesis de la visión y la retinopatía diabética, tercera causa de ceguera irreversible en el mundo, daña de forma severa los pequeños vasos sanguíneos de esta estructura ocular, provocando graves problemas visuales e incluso llevando al paciente a la ceguera. En España, podríamos afirmar que la prevalencia de retinopatía diabética en los pacientes con diabetes tipo 2 es del 20 al 25%, mientras que la prevalencia en los pacientes tipo 1 es del 50 al 65%.

Para la detección y posterior control de la retinopatía diabética es esencial la visita periódica de las personas con diabetes a su especialista en salud ocular. Así que si tienes diabetes se aconseja hacerse una revisión una vez al año y tratar posibles problemas a tiempo. Además, el óptico-optometrista te recomendará cómo compensar sus problemas visuales relacionados con la retinopatía diabética, glaucoma o cataratas.

¿De qué modo la diabetes afecta a la visión?

La diabetes puede ocasionar diversos trastornos oculares, incluidos cataratas, degeneración macular, glaucoma y retinopatía diabética. La retinopatía diabética es una enfermedad de la vista que afecta los vasos sanguíneos en la retina. Este es el desorden ocular más común entre las personas que presentan diabetes.

Debido a que la retina es el área sensible a la luz de la parte posterior del ojo y responsable de procesar imágenes visuales, la retinopatía diabética puede afectar la visión de manera leve, moderada o incluso grave.

Casi el 45% de los estadounidenses a los que se les diagnostica diabetes presentan una etapa de retinopatía diabética.

Estos pacientes son más proclives a desarrollar cataratas (una opacidad del cristalino) a una edad más temprana. Además, casi un 50% más de probabilidades de desarrollar glaucoma, un trastorno ocular que daña el nervio óptico y que generalmente se caracteriza por un aumento de la presión ocular interna.

El edema macular (y la degeneración macular) también son más comunes en las personas diabéticas debido a la disfunción de los vasos sanguíneos ubicados dentro de la mácula, que es el área media de la retina responsable de la visión central y aguda.

Por este motivo, no se puede separar la diabetes y la visión. Es aconsejable realizar exámenes oculares integrales una vez al año, ya que el mejor tratamiento será la prevención y detección precoz.

¿Cuándo has realizado tu último examen?

 

*Fuente: Colegio de Ópticos-Optometristas (CNOO)