Los ojos de los niños son más vulnerables a los efectos nocivos de la radiación solar

Los ojos de los niños son más vulnerables a los efectos nocivos de la radiación solar

¡Con la protección solar no se juega! El Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas, recuerda que el uso de gafas de sol “de juguete” puede provocar daños oculares en los niños. ¿Quieres saber más?

Los ojos de los pequeños son más vulnerables que los de los adultos a los efectos nocivos de la radiación solar. ¿Sabías que la aparición de patologías como las cataratas o la degeneración macular asociada a la edad se relaciona directamente con la excesiva exposición solar durante la infancia?

Así, la mejor arma para evitar el desconocimiento acerca de las graves consecuencias de una exposición solar prolongada durante la infancia es la información. Las gorras, los sombreros y las gafas de sol contribuyen a proteger los ojos, aunque no siempre se recurre a los medios más adecuados.

Recuerda que las gafas de sol “de juguete” no bloquean la radiación ultravioleta, ofreciendo, por lo tanto, una falsa sensación de seguridad con el agravante de que, al dilatarse la pupila, contribuyen a que las radiaciones nocivas penetren aún más en el interior del ojo. Sólo unas gafas homologadas y adquiridas en un establecimiento de óptica garantizan el 100% de protección.

A menor edad, ¡mayor necesidad de protección!

El ojo del niño resulta más vulnerable que el del adulto por varias razones:

  • Antes del primer año de vida, el cristalino, que ejerce de filtro, deja pasar a la retina el 90% de la radiación UVA y el 50% de la UVB.
  • La pupila permanece más dilatada que la de los adultos.
  • La pigmentación del ojo, que actúa como barrera protectora, se va oscureciendo con el paso del tiempo. De ahí que los niños, especialmente los rubios y de ojos claros, resulten más vulnerables que los adultos.

La consecuencia es que, según los expertos, casi el 50% de la radiación ultravioleta a la que nos vemos expuestos a lo largo de la vida se produce antes de cumplir los 18 años. Entre los daños que surgen a corto plazo destacan las queratitis o quemaduras solares de la córnea, que en los más pequeños se manifiestan con síntomas de dolor, fotofobia y enrojecimiento de los ojos.

Y tú, ¿ya proteges tus ojos con gafas de sol homologadas?