¿Proteges los ojos de tu hijo adecuadamente?

¿Proteges los ojos de tu hijo adecuadamente?

Los ojos de los niños son más sensibles que los de los adultos, ya que el cristalino deja pasar gran parte de los rayos ultravioletas que llegan directamente a la retina y pueden causar daños a corto y largo plazo. ¿Sabes cómo proteger a tus hij@s adecuadamente?

Los especialistas en salud ocular aconsejan el uso de gafas de sol en los niños, especialmente durante los meses de verano, por el peligro que supone la exposición solar en los primeros años de vida, ya que casi el 25% de los padres no toma las precauciones necesarias para proteger los ojos de sus hijos. Esta situación se debe, en gran medida, al desconocimiento que los progenitores tienen” sobre los perjuicios que el sol puede causar en los más pequeños.

Amenazas de la radiación ultravioleta en los niños

Y es que el ojo de un niño es más sensible que el de los adultos al sol, ya que el cristalino deja pasar el 90% de la radiación de rayos ultravioleta A (UVA) y el 50% del tipo ultravioleta B (UVB), que llegan directamente a la retina y pueden causar daños a corto y largo plazo.

Entre los daños a corto plazo se encuentran la queratitis (inflamación de la córnea producida por la radiación solar, que se manifiesta con enrojecimiento de los ojos, fotofobia y dolor de cabeza), así como lesiones degenerativas a largo plazo, entre otras.

Por este motivo, se recomienda no comprar gafas de juguete para los niños, sino productos que sean homologados, de material hipoalergénico y flexible, puesto que hay que prestar especial atención a los niños, que tienen un cristalino más delicado y sus ojos absorben toda la radiación.

Cuanta más protección mejor

Es necesario asegurarse de que los niños usen viseras o sombreros y gafas de sol siempre que vayan a estar al aire libre. Según la Organización Mundial de la Salud, entre las diez de la mañana y las dos de la tarde se recibe el 70% de la radiación ultravioleta diaria. Así que se recomienda no dejar que los pequeños jueguen al sol entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde, ni siquiera con protección. Hay que tener especial cuidado en la playa, ya que la arena refleja hasta el 15% de la radiación solar. Y siempre que sea posible, se aconseja que los bebés no tomen el sol.

También es importante resaltar que el cloro de las piscinas puede irritar los ojos o causar infecciones oculares si no usamos gafas de natación o buceo. Simplemente basta con usar gafas especiales de agua.

Recuerda que en FARMAOPTICS somos especialistas es salud ocular y estaremos encantados de responder cualquier duda que puedas tener.

FARMAOPTICS2

*Fuente: Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas